Mazo de descartes


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Mejora del Blog

Sabemos que nuestro Mazo de Descartes mola un montón, pero en la vida hay que intentar mejorar todo lo que se pueda. Por ello, estaremos algunos días inactivos mejorando los entresijos del Mazo. 007-digital-illustrations-veli-nystrm

A la vuelta, seguiremos trabajando en este proyecto con nuevas ideas y muchas sorpresas, poniendo toda nuestra ilusión y todo nuestro entusiasmo para seguir compartiendo el blog con vosotros en este año que comienza.

¡¡Feliz año 2015 a todos!!

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Las brumas del destino

normal_Aine~0Los rayos del sol parecían ganarle un pulso a la neblina típica del mes de abril, dejando entrever las verdes colinas de la isla esmeralda. Así era como los hombres de la mar llamaban a Irlanda. Si, la vieja isla atlántica donde las antiguas historias de  luz se entremezclan con historias de sombras, en un mundo regido por sus propias leyes y la fortuna que repartían sus dioses. Si, justo allí y en un pequeño poblado, Luam batallaba no solo contra una vida cotidiana que odiaba sino que luchaba contra su propio corazón. Sigue leyendo


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El espejo del pasado

images2UK2WS9OMe revolví entre las sábanas, pero noté algo extraño en mi cama, no parecía ser la misma en la que me había acostado anoche.

Volví a desperezarme, un aire tibio llegaba hasta mis mejillas y la caricia de unas sábanas de seda despertaron cada poro de mi piel. Era una sensación sutil, tierna, casi recién descubierta. La habitación resplandecía pues la intensa luz matinal de finales de primavera entraba por el gran ventanal que la presidía y un aroma a café, leche y tostadas con miel se colaba a través de la corriente de aire mezclándose en mi mente e imaginando un delicioso, dulce desayuno.

Abrí los ojos despacio, advertí que realmente estaba en mi cuarto pero este se veía extraño. No había ni rastro de mis muebles nuevos, las cortinas eran distintas, las paredes en vez de pintadas estaban forradas de papel con estampados florales. Toda la estancia se hallaba decorada con un estilo de lo más “Vintage”. Me sentí confusa, quizás me había pasado con el alcohol la pasada noche, durante la fiesta de cumpleaños de un buen amigo. Sin embargo todo me era tan familiar…. hasta el sentir de una presencia a mi lado, una respiración tranquila y propia de un sueño profundo. Me giré despació y observé a la persona que tenía a mi lado. Entonces de golpe recordé. ¡No podía ser él! Sigue leyendo


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Bailando con la oscuridad

images7ZTDP1XCAún le temblaban las manos por la emoción de haber recibido la carta de invitación. No esperaba en absoluto haber sido invitada a la recepción de bienvenida del hombre más rico de la comarca. No es que ella fuera una mendiga, nada más lejos; pero era una solitaria y tímida jovenzuela casadera, una más en aquel pueblo perdido de la llana Soria.

Se encontraba realmente intrigada pues pasadas dos semanas desde su llegada, nadie había sido testigo de la presencia del escurridizo heredero. Nadie salvo el alcalde, algún terrateniente y el desaparecido capataz. Los sirvientes de la antigua mansión no se habían percatado de su ausencia y mucho menos de su aparición. Tal mutismo vertía una corriente de rumores y leyendas oscuras sobre el joven. Leyendas alimentadas por mentes inquietas y la proximidad de Todos Los Santos. Ella misma sabía de memoria cada rincón de aquella casona y aún el frío recorría el cuerpo de Angélica cuando recordaba la estancia en su interior, escasos días atrás. La invitación vino acompañada por una partitura para violín y entonces se le heló la sangre… Sigue leyendo


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Los viajes de Hada (IV). El laberinto de los gnomos y la máscara de fuego.

caves_878_600x450Una absoluta oscuridad me rodea. Tan solo un leve recuerdo de luz se extiende a mi espalda, pero muy lejos de mí, casi en el olvido. Noto la presencia de Khor, el elfo del Lago delante de mí, hace bien el trabajo de guía. Puedo notar un olor a humedad muy fuerte, a pozo y un murmullo de agua lejana llega hasta mis oídos. ¿Dónde estamos?

El elfo suelta un gruñido como si estuviese contrariado, intenta producir una llama con al parecer dos piedras. ¡Zas! justo al tercer intento una gran chispa naranja-azulada prende la gema que Khor porta en la punta de su vara. Cuando atisba mi cara de sorpresa, rie con esa bella sonrisa élfica que derretiría al más anciano de los glaciares.

– Es la Gema del Azul, un tesoro de la reina Thais. Fue un regalo del mismísimo Dolbin, rey de los Gnomos, de quien seremos huéspedes en este viaje.

– ¿Los gnomos? ¡Debe de tratarse de una broma! Sigue leyendo


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La leyenda del Bú (2ª parte)

14826_513383245399785_925024688_nÉrase una vez, en un tiempo lejano, cuando los niños aún jugaban libres en la pradera hasta el cantar del gallo. En un tiempo donde las abuelas no mentían cuando asustaban a los nietos con historias de seres extraños, diablejos y el hombre del saco. Sí, yo viví en esos tiempos y fui testigo de un cuento de terror que sería recordado siglos atrás a través de una sola palabra; una palabra que azota el corazón y mata. Hora es ya que cuente la historia, que conozcáis la verdad de lo que sucedió. Sigue leyendo


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La leyenda del Bú

owlman2Érase una vez, en un tiempo lejano, cuando los niños aún jugaban libres en la pradera hasta el cantar del gallo. En un tiempo donde las abuelas no mentían cuando asustaban a los nietos con historias de seres extraños, diablejos y el hombre del saco. Sí, yo viví en esos tiempos y fui testigo de un cuento de terror que sería recordado siglos atrás a través de una sola palabra; una palabra que azota el corazón y mata. Hora es ya que cuente la historia, que conozcáis la verdad de lo que sucedió. Sigue leyendo


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Fuego en la orilla

Se podía ver perfectamente la oscilante luz de la hoguera, tras los pequeños setos de la rivera del arroyo. Había tres personas sentadas a su alrededor, susurraban algo, como una plegaria a un dios. No parecían viajeros, ni ningún tipo de ladrones, no parecían el tipo de persona que esperabas encontrarte en medio de la noche, en medio del bosque, en medio de la nada completamente alejado de las rutas comerciales.

Nos miramos a los ojos, con una simple mirada era suficiente para saber que pensaba el otro de la situación, a ninguno de los dos nos gustaba lo que estábamos viendo, había algo en todo ello que nos era extraño, algo que no encajaba, algo de lo que la experiencia nos decía que era mejor huir y alejarnos de aquel lugar. Una segunda mirada confirmó que éramos dos completos insensatos, decidimos agazaparnos y esperar en las sombras. Sigue leyendo


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Los viajes de Hada (III). La selva y el Árbol del Arco iris

untitledKhor, el elfo del lago, extiende su mano y con un simple movimiento de dedos abre de nuevo las aguas gélidas del lago. Me mira y me ordena caminar entre las paredes de agua que señalan un camino estrecho y sinuoso a través del fondo. El palacio de la reina Thais se alza detrás de mi, desfigurado por el velo traslúcido del agua. Ante la visión del palacio acaricio el colgante que Thais me había regalado momentos antes, en nuestra despedida; tenía la forma de un trisquel de nácar con una perla engarzada en el centro, ella me aseguró que me protegería durante la búsqueda.

Comienzo a andar por el sendero, Khor está a mi espalda. Vuelvo a mirar sus grandes y rasgados ojos verdes. Está invocando algo. Sí, un débil destello destaca a lo lejos, en la serena oscuridad abisal. Un temblor estremece la tierra. Tras unos instantes de expectación, un remolino se distingue en la lejanía removiendo las arenas del lago y enturbiando el horizonte. Pero es extraño, el tornado avanza en horizontal recorriendo el camino hasta acercarse cada vez más hacia nosotros. Siento mi corazón palpitar tremendamente rápido. Sigue leyendo


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Decisiones, malas decisiones

Me encontraba sentado en el suelo, la espalda apoyada en una piedra, el cielo sobre mi cabeza oscurecía por momentos, era cuestión de minutos que comenzara a llover. El campo de mi alrededor, yermo y desolado, plantado de cuerpos, teñido de rojo por la sangre de los que habían padecido, los que aún se aferraban a la vida con sus llantos y lamentos. La atmósfera era atroz, digna del final de una batalla.

Tenía frío, no encontraba consuelo, bajé la mirada a mis manos, efectivamente, estaban llenas de sangre, de mi sangre. Al levantarlas pude comprobar que la herida de mi vientre era tan grave como pensaba, no tenía otra opción que esperar la llegada de mi muerte. Los pensamientos inundaban mi mente, los recuerdos de toda mi vida venían claramente, no he sido el mejor hombre, simplemente he cumplido con los destinos que me han tocado vivir. Sigue leyendo